Susurros aterciopelados de las hojas meciéndose al compás de la brisa, abanicos de mariposas aleteando algodonadas, cuchicheado el canto del cardenalito y hasta el bramido del oso convertido en gruñido se hace cómplice del momento, todo está sumido en un aletargamiento aparente.
Bárbara Milagros y Unicornio van arroyo abajo escondiendo las pisadas dentro de la complicidad del agua, los cinco sentidos activos, la mano sobre la vara mágica y las alas de Unicornio en posición de ascenso. Marchan y marchan sigilosos hacia la seguridad de la cueva cuya ubicación es secreta, intranquilos debido al extraño sopor en el que se encuentra sumido el bosque. El Fauno Caprix, también andaba apresurado hacia la misma dirección de sus amigos, él era amado por todos los vivos del bosque porque era un espíritu bueno, adivinador, profeta y propiciador de buenas cosechas en los campos, él revelaba el futuro, parte en sueños y parte mediante voces desconocidas.Todos sabían que algo estaba por ocurrir pero ya llevaban varios días esperando lo insospechado, por eso Bárbara Milagros había enviado un mensaje a Caprix el Fauno para que se acercara a la cueva y tratar de descubrir que se aproximaba.
Cuando estaban llegando al lugar se encontraron los tres amigos y levantando la vara Bárbara recitó:

“Llegando estoy al aposento
Y deseo ahora estar adentro
Muéstrame entonces en este momento
La entrada secreta al alojamiento”
.

Inmediatamente se formó un agujero en las rocas y ellos lo atravesaron. Una vez que se acomodaron en el lugar Bárbara Milagros le pregunta a Caprix el Fauno qué ocurría en el bosque, él contestó: “En sueños me hablaron y a Candelaria tu prima la han secuestrado, siendo ella el Hada que vigoriza a todos los habitantes de por aquí, nos vemos cada día más debilitados. Nos quieren dormir para invadirnos y llevarse todos los tesoros”. “Sabes quien la secuestró” pregunta tranquila la guerrera, “Fue Galpar el Centauro de las tierras del Sur, la tiene en una cúpula de grueso cristal para que su magia no pueda traspasar los vidrios”.
Esa misma noche montada sobre Unicornio y volando bajo por el cielo empezaron la búsqueda de Maria Candelaria, volaron, trotaron, caminaron y exploraron por todos lados pero Galpar el Centauro había sido muy hábil escondiendo al Hada. En el recorrido observaron como los más débiles y pequeños ya se habían dormido y alarmados vieron como empezaban a cabecear y sosegarse el resto de los habitantes…. hasta el río ya se había convertido en riachuelo. Bárbara Milagros acariciando el lomo alado de Unicornio le decía apesadumbrada que debían encontrar pronto a Maria Candelaria, entonces Unicornio empezó a patear vigorosamente el suelo a unos pocos metros del lugar donde se encontraban, Bárbara se acercó, le revisó la pata y comprobó que nada malo tenía allí, Unicornio volvió a patalear levantando tierra y musgo del lugar y entonces algo brilló. Bárbara escarbó y encontró una bola de cristal, al levantarla hacia la Luz la bola se tornó más y mas brillante, al limpiarla le mostró a Maria Candelaria cautiva en la cúpula de vidrio. Cuando sus ojos se encontraron el Hada sonrió alegre y trazó en el aire la ruta que los llevaría al lugar prisionero. De inmediato alzaron vuelo, a medida que se acercaban el bosque se hacia más espeso, más oscuro y más silencioso. Se posaron con cautela y esperaron…..
De repente la tierra se estremeció y apareció Galpar el Centauro galopando velozmente, se detuvo con brusquedad y zaaaasssss empezó a dar vueltas y vueltas, olfateando el aire y agudizando la vista hacia todos los rincones del bosque. Bárbara Milagros y Unicornio se estrecharon el uno al otro, sin hacer ruido y manteniendo la mirada fija en Galpar, éste era un enemigo poderoso y debían ser muy muy cautelosos. Él olfateaba y aguzaba las orejas hacia todos lados, parecía que su mirada traspasaba como rayos x la espesura del bosque y de repente se aquietó. Dio media vuelta y se adentró por un pequeño caminito de tierra y lo perdieron de vista. Entonces Bárbara Milagros le pidió a Unicornio que soltara una lagrima y la recogió en un frasquito, le agregó una hojita de hierbabuena y un pétalo de rosa blanca y con esos tres elementos preparó una pastosa crema y creó el plan para doblegar a Galpar…..
Al rato y de sopetón levantó la vista Galpar y vio un esplendido Centauro blanco pastorear muy cerca de la cúpula donde estaba Maria Candelaria, hacia mucho tiempo que no contemplaba a un lejano primo tercero como ese y pensó “tengo que adueñarme de él” y lentamente se fue acercando, Unicornio retrocedió y abrió sus alas para levantar el vuelo, entonces aprovechando la distracción saltó Bárbara Milagros y se encaramó en lomo de Galpar provocando su furia, pero al tomarlo por sorpresa pudo regar en su cara el ungüento que tenía el efecto de aplacar, mientras Galpar estaba anestesiado Bárbara Milagros con su vara mágica lanzó el conjuro:

“Fuerte el vidrio de la cúpula es
Pero con esto romperla podré
Con magia benigna te rozaré
Y hecha añicos ahora la veré”

De inmediato la cúpula se rompió en varios pedazos liberando a Maria Candelaria pero el efecto del ungüento en Galpar ya había pasado y levantándose con mucho brío embistió a Bárbara Milagros, quien rodó por el césped boscoso, Unicornio se paró como escudo protector delante de su amiga con las alas abiertas apuntando con su cuerno a Galpar listo para puyarlo, pero entonces Maria Candelaria entonó un canto maravilloso y cantaba cada vez más y más alto hasta lograr que el centauro se doblara ensordecido por las altas notas musicales del Hada. Luego con unos suaves movimientos de sus manitas regordetas pidió a las hermanas lianas que amarraran bien fuerte a Galpar y lo dejaron bien envuelto como bollito de maíz pilao.
Luego juntando sus poderes Bárbara Milagros y Maria Candelaria lo levantaron por los aires y lo mandaron bien lejos a las tierras del sur de donde él venía y le advirtieron que si volvía por allí lo convertirían en cucaracha para que se lo comieran las gallinas del campo de Caprix el Fauno.
Así fue como el bosque recuperó a una de sus Hada y despertó nuevamente a la vida de siempre. Bárbara Milagros y Unicornio una vez más habían salvado a sus amigos y las hermosas tierras donde habitaban.
Y colorín colorado el segundo capítulo se ha acabado

Betty Mencaroni
Dic 2010

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